OBEDIENCIA
El sentimiento de que esa llamada nunca llegará me invade por completo, tener que acallar mis pensamientos, borrar todo rastro de nuestras conversaciones, esconder en lo mas remoto tus fotos para procurar no tropezar contigo, para no pensar en ti, se siente como si me amarraran las manos, como si alguien me tapara la boca y no me permitiera respirar; decirle a mi cerebro que deje de pensar en ti, luego de lo que he sentido gracias a tus palabras, me resulta imposible.
Quedarme solo con un "ya te llamaré" y sin saber que esta pasando, me pasa de vueltas, por un momento consideré que yo había hecho algo mal, cosa que un escueto mensaje me indica que no fue así, luego otro escueto mensaje me indica que hay la necesidad de un aislamiento, mientras que solo veo pasar los días, preguntándome que pasó?
Por momentos creo que debería desaparecer, volver a mi cotidianidad, volver a mi vida en blanco y negro y dejar ataras mis momentos llenos de colores por ti, dejar de pensar no solo en el que pudo ser, el que será o el que pasaría si; me queda demasiado claro que vernos en un futuro será algo improbable, nuestras vidas o por lo menos la mía es complicada, creo que la tuya mas, pero el solo hecho de pensar en como me pones o lo que anhelamos hacernos, me impide borrarte de mi vida nuevamente.
Como me encantaría que alguien me entendiera en este momento, quisiera poder hablar con alguien y desahogarme, por un momento te tuve a ti, pero eso me parece que no volverá a pasar; solo espero no sucumbir ante la tentación de contactarte otra vez para darte el espacio que aparentemente tanto necesitas.
Te escucho en los versos de una canción, me acompañas en los días de lluvia y te extraño cuando hace frío; Mis duchas ya no son lo mismo aunque confieso que gracias a ti volví a escuchar música cuando me baño, le tomé el gusto a subir el volumen sin mesura en mi auto, decidí dejar que mis dedos transmitan lo que mi boca no sabe decir, salí de mi área de confort, aprendí que no soy rara sino que somos muy muy pocos los que tenemos los mismos gustos.
Comencé a querer mi desnudez así como me enamoré de la tuya, creo mas que nunca en cada una de mis palabras, pero definitivamente no puedo volver a poner todo sobre una mesa y simplemente dejar que cojan pedazos de mi sin tener la intensión de recuperar lo que se lleven, debo dejar de ser tan ingenua y obtener nuevamente la malicia que ya tenía, pero que con un bella y un te quiero se desvaneció.
Besos.
💔 La Pícara con el corazón roto.
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